Manejo del estrés II

on jueves, 7 de mayo de 2009

Durante los últimos días si estornudaste, sentiste una fiebre o dolor de cabeza, ya te imaginabas una de las victimas de la fiebre humana. Después de un rato, de dabas cuenta que exageraste pero durante esos momentos, la situación te afecto y posiblemente te sentiste peor. Lo interesante aquí es como pasa de ser algo tolerable a una ansiedad y dolor que arrebasa nuestra tolerancia.

Recordemos que el estrés en dosis pequeñas o medianas sirven para alertarnos sobre amenazas y cambios que pueden interrumpir nuestras actividades y enfocarnos a buscar una solución. Pero una preocupación persistente sobre dinero, una relación, trabajo, familia o cualquier combinacion de esto durante horas o días puede interferir con tu vida y es ahí cuando se vuelve preocupante

Lo primero seria ver cuales son las situaciones que causan que la ansiedad supere tus limites tolerables. En que momento reacciones con conductas que no benefician tu salud ni solucionan el problema. Después, revisar que es lo que piensas que va pasar y si esto es posible que pase. Piensalo en términos de posibilidad y probabilidad. Solo porque algo es posible, no quiere decir que es probable que suceda.

Si fuera probable que sucediera algo que no sea para tu beneficio, considera las consecuencias. Si lo peor va pasar o esta pasando, intenta determinar que es lo que puedes hacer para mejorar la situación. Algunas cosas no pueden ser solucionadas en un instante. Los problemas ocupan tiempo para cambiar y si el problema tiene días o meses presentándose, quizá tomara un esfuerzo igual o mayor para eliminarlo.

No hay trucos para evitar el estrés. Lo necesitamos para sobrevivir. El truco, si es que existe uno, es en priorizar las cosas que se pueden cambiar y enfocar nuestras energías en estrategias nuevas que nos ayuden a evitar repetir los experimentos que nos enseñan que no debemos volver a hacer.


Manejo del estrés

on lunes, 4 de mayo de 2009

El estrés no es una enfermedad. Esto un concepción errónea acerca de este fenómeno que sirve para protegernos y alertarnos de factores estresantes. Ante la percepción de algo que puede amenazar nuestro equilibrio normal de adaptación, se activa como una alerta de que algo no esta del todo bien. El problema surge cuando los estresores abundan y nuestro sistema no puede con ellos.

Es importante reconocer cuando arrebasas tu limite normal de estrés. Niveles bajos y moderados pueden ayudarte a pasar por situaciones difícil. Cada quien debe aprender a reconocer cuando está al limite de su funcionamiento. Después debemos revisar que son nuestras conductas cuando nos estresamos. Hay quienes comemos de mas, fumamos, nos desvelamos, etc. Si está es la forma en que "reducimos" nuestro estrés, lo estamos intercambiando por una mala salud. 

Hay que sustituir estas conductas con algunas saludables como el ejercicio, el comer saludable o hablar con alguien como un amigo o un familiar en momentos de ansiedad. Recuerda que el estrés es la forma natural que tenemos de cuidarnos antes situaciones amenazantes y de riesgo. Es la manera que tenemos de evitar los problemas que en ocasiones desencadenamos por no atendernos.

El problema no esta en evitar el estrés, es solucionar los problemas que lo ocasionan. 

Ansiedad y la fiebre porcina

on jueves, 30 de abril de 2009

El mes de abril esta terminando con una crisis epidémica cuyos efectos son mas psicológicos que médicos. La información acerca de la fiebre porcina se trasmite de manera rápida y existen muchas versiones de los hechos y se distorsionan de forma diaria pero también datos viables acerca de lo que sucede y como cuidarnos.  

Para manejar la ansiedad es importante mantener la situación en perspectiva. El numero de casos reportados de manera oficial son mínimos comparados con los sospechados. Muchos estados no reportan casos y muchos se han recuperado después de ser diagnosticados. Que se estén tomando las medidas preventivas actuales es necesario considerando el peor caso posible. Eso no quiere decir que la gente debe creer que lo peor puede pasar. Eso le corresponde a las autoridades. 

Muchas personas se han tenido que quedar en casa por la suspensión de algunos labores y clases. Este tiempo puede ser aprovechado para mantenerse sanos y saludables, haciendo ejercicio y comiendo sano. Un buen sistema inmunológico afecta tu estado de animo y obviamente resiste enfermedades como esta. 

Afortunadamente estar encerrados no significa estar incomunicados. Podemos hablar por teléfono, chatear y estar conectados a redes sociales, reduciendo la ansiedad provocada por estar encerrados. También seria conveniente hablar sobre como nos sentimos durante este tiempo, siendo honestos con nosotros y los que estén a nuestro alrededor del impacto que sentimos por las medidas preventivas. 

Si llegaras a sentir mucha ansiedad, recuerda situaciones estresantes que has vivido anteriormente y recuerda como las has superado. Puede ayudarte a pasar por este momento. Si aun así ocupas apoyo, recuerda que existen opciones si las necesitas. 

Terapia y crisis económica

on jueves, 23 de abril de 2009

Los últimos 8 meses han sido difícil para la mayoría de la población. Menos trabajo y menos dinero significa que la gente debe pensar al menos dos veces en que invierte su dinero. Uno de los servicios que sufren por la economía es la atención psicológica. Se considera un servicio de lujo y costoso. Afortunadamente existen alternativas dentro del campo de la salud mental.

Dentro de las opciones que se tienen es buscar terapia de grupo. Los grupos tienden a ser de 3 a 12 personas, más si se tiene múltiples psicólogos y el precio se reduce considerablemente. Tendrás que estar cómodo con la idea de compartir algunos detalles personales con otras personas y que la atención no siempre puede estar enfocada en ti. 

En ocasiones psicólogos ofrecen talleres de temas específicos que pueden ser una buena oportunidad para conocer al profesional y ver si te conviene entrar a un proceso individual. Otra opción son las conferencias y platicas que en ocasiones son gratuitas, ya que sirven para promocionar los servicios que se ofrecen.

También existen promociones diversas que utilizan los psicólogos, como descuentos en la primera sesión. Estos no siempre se promocionan, así que seria conveniente preguntar antes de hacer una cita para saber si hay una promoción que te puede beneficiar.

Otra opción es asistir a las universidades locales que ofrecen la carrera de psicología. Muchas tienen centros de atención que sirven como espacios de aprendizaje y práctica para los estudiantes de psicología, bajo la supervisión de profesionales experimentados. 

Por ultimo, si estabas asistiendo a terapia y piensas dejar de ir por problemas económicos, considera hablar con tu psicólogo o psicóloga sobre el problema. Se puede llegar a un acuerdo mientras arreglas la situación o cambiar la frecuencia de las sesiones. Si lo comentas, te aseguro que llegaran a un acuerdo de mutuo beneficio. 

Preguntas para elegir a un psicólogo

on jueves, 16 de abril de 2009

En el ultimó post mencione algunas razones por las que es conveniente acudir con un psicólogo. Ya con la decisión de acudir a terapia o asesoría, se convierte en una prioridad la persona con la que vas a ir. Consultando amigos, familiares y personas en el sector de la salud, es posible que encuentres a un profesional recomendado y pretendes hacer una cita. Pero antes de ir a la primera sesión, recomiendo que hagas las siguientes preguntas:

  1. ¿Se encuentra titulado el psicólogo o psicóloga? 
  2. ¿Cuánto tiempo lleva de practica profesional?
  3. ¿Tiene experiencia en resolver tu problema?
  4. ¿En qué consiste típicamente sus tratamientos o intervenciones?
  5. ¿Cuánto dura la sesión y cuanto cuesta?
Es importante establecer metas concretas al comenzar un proceso de terapia. Esto ayuda a darte cuente si estás avanzando hacia una solución y cambio benéfico. Si tu psicólogo no lo pide, puedes proponerlo o tenerlo en cuenta. En el próximo post hablare sobre la diferencia entre ir al psicólogo e ir con un psicoterapeuta. 

¿La terapia será para mi?

on lunes, 13 de abril de 2009

Uno de los mitos que persisten alrededor de la terapia es que es para gente trastornada y que sufre de problemas fuertes o "locura". Pero cualquier problema que este fuera control, ya sea la perdida de un trabajo, muerte de un familiar, elección de carrera, depresión, adicciones, estrés, puede ser una razón valida para consultar un psicólogo. 

La terapia puede ser útil cuando sientes que el problema es abrumador y causa una sensación de desamparó. Esto puede repercutir en actividades diarias o laborales así causar preocupación excesiva y la reducción de placer en general.

Si crees que es necesario acudir con un profesional, puedes preguntar a personas cercanas para que te recomienden a alguien o preguntar a tu médico o algún otro profesional de la salud. Otra estrategia seria preguntar en las universidades locales que ofrecen la carrera de psicología. Por ultimo, puedes buscar en las paginas amarillas, aunque debes considerar muy bien la poco información que te proporciona un anuncio. 

Existen varias preguntas importantes que recomiendo hacer a un psicólogo en el proceso de elección. Las mencionaré en el siguiente post. 


6 cosas para ayudar a tu psicólog@

on lunes, 30 de marzo de 2009

Hace unas semanas mencione las 6 cosas que un psicólogo no debe hacer. Aunque existen muchas otras cosas, uno de los comentarios mostro interés en saber cuáles son algunas de las cosas que una persona puede hacer para ser un mejor paciente/cliente.  Existe mucha controversia alrededor de este punto, ya que los psicólogos se forman muy distintos según la escuela de donde egresaron, las experiencias que tienen y la corriente psicológica que manejan. Aun así, aquí van 6 cosas que creo que le ayudarían a cualquier persona con su psicólogo.

·         Llega a tiempo. Si por alguna razón el psicólogo te puede ver antes, mejor. Al llegar tarde, mucha gente cree que el psicólogo solamente recorre la hora de la sesión pero si tiene más gente, esto resulta difícil. Si la cita es a las 5, debe terminar antes de las 6.

·         Si vas a cancelar, hazlo con 24 hrs de anticipación. Diferentes psicólogos manejan diferentes políticas acerca de la cancelación de citas y será mejor que te lo explique frente a frente. Pero a todos nos gustaría saber si no vas a llegar a tu sesión, para programar otra o aprovechar ese tiempo.

·         Haz las tareas que te encarga. Una hora a la semana es suficiente para la mayoría de la gente. Pero las tareas que algunos psicólogos encargan son fundamentales para el éxito del proceso. Si no la haces o no quieres hacerla, menciónalo al psicólogo. Tienes derecho a saber la razón de las tareas que te encarga.

·         Maneja expectativas claras y razonables. Esto es parte del trabajo del psicólogo también. A medida de que puedan establecer metas claras y logrables, sentirán progreso en corto tiempo. Pero si la expectativa o la meta es muy grande, se verán presionados ante el peso de la enorme tarea.

·         Menciona cuando no estés cómoda/o con algo. Cuando se deja de ir a terapia, puede ser por malentendidos que pudieron ser evitados con una aclaración. Es trabajo del psicólogo darse cuenta de tales instancias, aunque a veces se nos escapan. Si hay algo que te molesta, no dudes en mencionarlo. Si el psicólogo fuera a molestarse, tienes toda la razón en no volver.

·          Ten paciencia. Le dirás a tu psicólogo la urgencia del problema. Y él o ella va querer solucionarlo en brevedad posible, dependiendo de sus técnicas y claro, el problema en sí. Pero no esperes soluciones mágicas o inmediatas. El problema tardo su tiempo en formarse. Tardara su tiempo en solucionarse.

Estas son de las cosas más generales que pude poner. No mencione algunas obvias como venir bien comido a la sesión o decir la verdad, ya que esa no es fácil de hacer. En el próximo post, mencionare la diferencia entre la concepción de cliente y paciente.